A
estas alturas resulta inevitable corroborar la
revolución que ha supuesto el mundo
Pixardentro del cine de animación, y
consecuentemente, en la historia del cine.
Hay un
antes y un después desde el estreno en 1995 de
Toy
Story, y también hay una brillante trayectoria de
poderío visual y técnico que abarca títulos como
Buscando a Nemo o
Los Increíbles, pero lejos
de acomodarse, parece que la factoría no tiene límites y
después de deleitar a grandes y pequeños con las más
recientes
Ratatouille y
Wall-E, se estrena
Up, donde de nuevo, y
sin dejar de lado
al público infantil, hay un giro temático con guiños a
todos los públicos, y donde por primera vez los
principales protagonistas no son animales, muñecos,
robots o superhéroes…son personas reales.
Up,
dirigida y escrita por
Pete
Docter (director de
Monstruos
S.A.) y
Bob
Peterson (guionista de
Buscando
a Nemo que debuta en la dirección) cuenta el
increíble viaje que emprende un hombre de más de 70
años, al que acompaña de forma casual un niño, para
cumplir la aventura que lleva aparcando toda su vida.
La
película cuenta con un gran arranque que incluye a modo
de
flashback un poético homenaje, donde planea la
sombra del cine mudo, que repasa la vida del
protagonista en lo que sin duda es lo mejor de la
película,
cinco
minutos magistrales de emotividad que nos presentan al
personaje y que te atrapan en la historia.
Pero
no sólo sobresale el ingenio o la espectacularidad de
su propuesta, si no que se entremezcla con dosis de
ternura y humor a través de un brillante guión que
consigue salvar una segunda parte del film donde el
ritmo decae en ocasiones hasta una final un tanto
forzado, pero no hay que olvidar que al final se supone
que es una película infantil, y es en esta segunda parte
donde disfrutarán los más pequeños.
Up
por derecho propio, y
por la mediocridad de la mayoría de los títulos de la
cartelera, se convierte en uno de los mejores films del
año,
que
invita al espectador a sumergirse en un mundo fascinante
y mágico, un vehículo para escapar de la realidad aunque
sólo sea por 90 minutos.