Una
sentencia obliga al Ayuntamiento de
Madrid a derribar el Palacio de
Hielo
El Ayuntamiento de la capital
acatará la solución que de el
Tribunal Superior de Justicia de
Madrid (TSJM) al conflicto jurídico
surgido en torno a la legalidad del
Palacio
de Hielo, después
de que dos juzgados hayan fallado a
favor y en contra de la instalación,
este último obligando a su derribo
Madrid.-
Por un lado, el Juzgado
Contencioso-Administrativo número 13
da la razón a los vecinos de
Hortaleza que denunciaron que el
edificio supera la altura y la
superficie permitidos e incumple
los usos posibles, por lo que el
Ayuntamiento debe derribarlo.
Pero por otro, el Juzgado número 17 ha rechazado el recurso
planteado por el concejal socialista
Óscar Iglesias en el mismo sentido,
según ha informado en ambos casos el
diario El País y han confirmado
fuentes del Gobierno municipal y del
Grupo Socialista.
La coordinadora general de Urbanismo del Ayuntamiento,
Beatriz Lobón, ha dicho que la
primera de estas dos sentencias fue
recurrida el pasado viernes, el
día 22, por lo que el caso llegará
al TSJM, que será el que decida.
Lobón asegura que "el Ayuntamiento acatará la sentencia que
dicte el TSJM, como no puede ser de
otra manera" y que entretanto, como
ninguna de las dos sentencias es
firme, el Palacio de Hielo no
será derribado y seguirá funcionando
con normalidad.
El portavoz socialista en el Ayuntamiento, David Lucas, ha
felicitado a los vecinos por la
sentencia que les da la razón y que
"pone de manifiesto que las cosas
se hicieron mal", sin que el
Gobierno municipal "haya hecho nada
por arreglarlo".
"Es lo que hemos reivindicado todos estos años", ha dicho
Lucas, que en todo caso ha preferido
hoy esperar a leer la otra sentencia
antes de valorar la situación con
más profundidad.
El Palacio de Hielo, situado en la calle de Silvano 77,
es polémico prácticamente desde sus
orígenes, cuando el Ayuntamiento de
Madrid, gobernado entonces por José
María Álvarez del Manzano y con el
actual alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón,
recién llegado a la Comunidad,
adjudicó a Equidosa en noviembre
de 1995 la concesión de esta
instalación, construida en terreno
municipal, durante 50 años.
Poco tardaron en denunciar los grupos de la oposición, PSOE
e IU, que las "sucesivas
modificaciones" del proyecto
suponían una "alteración sustancial
de los pliegos de condiciones" y
convertían el Palacio en "un gran
centro de ocio con una pista de
patinaje".
El 30 de octubre de 2003, unos días antes de su apertura y
tras casi tres años de obras, el
Palacio de Hielo de Madrid fue
presentado por sus promotores, la
empresa Equidosa, que había
invertido más de 60 millones de
euros, como un centro
"cultural-deportivo-comercial" con
capacidad para atender a diario a
50.000 personas.
El centro, que ocupa una superficie total de más de
100.000 metros cuadrados, cuatro
veces más de lo inicialmente
aprobado, tiene cinco plantas
ocupadas por 15 salas de cine, un
supermercado, un gimnasio con
piscina, una bolera y numerosas
tiendas, y cuatro de estacionamiento
con 1.348 plazas de aparcamiento,
cinco veces más de las previstas
en un principio.
Sí tiene una pista de hielo, de 1.800 metros cuadrados y
con un aforo de 5.000 personas, pero
que además puede ser transformada en
cancha de baloncesto, ring de
boxeo, pista de tenis y centro de
conferencias.
Su relación con el Ayuntamiento cambió con la llegada de
Ruiz-Gallardón y se notó primero en
que ningún miembro del nuevo
Gobierno municipal acudió a la
inauguración en noviembre de 2003.
Ese mismo mes, el entonces concejal de Urbanismo y hoy
portavoz del PP en el Senado, Pío
García Escudero, tuvo que desmentir
que el Palacio de Hielo formase
parte de la candidatura olímpica,
como afirmaba la publicidad de la
instalación.
Al mes siguiente, ante las quejas de los vecinos, el
Ayuntamiento precintó seis unidades
de refrigeración del centro que
daban servicio a varias salas de
cine, al constatar que el ruido que
causaban superaba ampliamente los
límites de la Ordenanza de Medio
Ambiente.
En enero de 2004, la entonces portavoz socialista en el
Ayuntamiento y actualmente ministra
de Sanidad, Trinidad Jiménez,
denunció que "todos" los locales del
Palacio, incluida una guardería,
"carecen de licencias de
funcionamiento".
Ruiz-Gallardon acabó por pronunciarse y aseguró al día
siguiente que "el Ayuntamiento
procederá clausurando la actividad
de todo aquello que no se adecúe a
la normativa".
En noviembre de 2004, para cuando
incluso el Defensor del Pueblo había
recogido las quejas de los vecinos,
un informe técnico de la Dirección
de Servicios de Edificación de la
Gerencia de Patrimonio del
Ayuntamiento confirmó que varios
locales del Palacio de Hielo ocupan
zonas comunes, en concreto casi
2.600 metros cuadrados de pasillos o
vestíbulos, por lo que fueron
clausurados.