Meco recupera
seis valiosas tablas de su patrimonio cultural
La villa madrileña de Meco ha recuperado seis
valiosas pinturas que el pintor toledano Juan
Correa de Vivar concibió para la Iglesia
Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. El
pasado 17 de julio, las seis tablas fueron
declaradas Bien de Interés Cultural de la
Comunidad de Madrid (BIC) adquiriendo la
protección máxima que confiere la Ley de
Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.
Madrid.-
En estas tablas del siglo XUI, que fueron
descubiertas en 1950 y atribuidas a Juan Correa
de Vivar, se reflejan cuatro episodios
correspondientes al ciclo de la infancia de
Jesús (Anunciación; Visitación; Adoración de los
pastores y Epifanía o Adoración de los Magos) y
dos episodios del ciclo de la Pasión (Cristo
camino del Calvario y Llanto sobre Cristo
muerto).
El retablo fue realizado en la década de los
años treinta, la primera en la que el pintor
lleva a cabo su actividad de forma
independiente. En esta etapa, además de este
retablo de Meco, Correa ejecuta el retablo para
el convento de Clarisas de Griñón, el retablo
para el monasterio de Guisando en Ávila (hoy en
el Museo del Prado y en el Museo de Santa Cruz
de Toledo), y el retablo para la iglesia
parroquial de Mora en Toledo, además de algunas
tablas sueltas.
En estas
tablas se puede apreciar todavía la
influencia de Juan de Borgoña y, asimismo,
una personalidad que el artista irá
desarrollando a lo largo de su vida, hasta
derivar hacia fórmulas manieristas. En 2004, el
estado de conservación de las tablas presentaba
algunos signos de envejecimiento, con numerosos
levantamientos de la policromía, tal vez por los
movimientos naturales de contracción de la
madera.
Asimismo, la pintura también presentaba una capa
de barniz de protección demasiado gruesa y
brillante que no conseguía ocultar las
imperfecciones de la limpieza anterior. Los
tratamientos comenzaron por las tareas de
conservación y protección de la película
pictórica.
Una vez consolidada ésta se procedió a realizar
algunas intervenciones sobre el soporte de
madera, como la colocación de lengüetas de
madera que impidiesen la formación de escalones
o diferencias de nivel entre unas zonas y otras.
Y finalmente, se llevó a cabo la
reintegración cromática y la aplicación de
una capa de protección.