Una exposición recorre los orígenes de la
Península
La exposición Esperando el diluvio: Ambrona y
Torralba hace 400.000 años; Cantabria hace
200.000 años, organizada por el Museo
Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid
se expone, desde el pasado día 29 de julio, en
el Museo Nacional de Altamira.
Madrid.-
Esta muestra en cuya organización también
participan la Junta de Castilla y León, gira en
torno al mundo del Paleolítico Inferior del
Norte de la Península Ibérica, y a los primeros
habitantes que poblaron los páramos meseteños y
la costa cantábrica. Sus paisajes, su fauna y
flora y, sobre todo, las formas de vida de los
grupos de Homo heidelbergensis primero y de sus
sucesores neandertales después.
Tras una primera exposición sobre los
yacimientos de Ambrona y Torralba celebrada en
el Museo Regional, dependiente de la consejería
de Cultura y Turismo, en Alcalá de Henares, la
muestra se exhibe ahora en la sede de
exposiciones temporales del Museo de Altamira,
aunque en esta ocasión los contenidos referentes
a las piezas del apartado de Cantabria son
bastante más amplios. A partir del 29 de Julio y
hasta el mes de
Marzo de 2009, el Museo presenta más de un siglo
de investigación científica sobre los restos
paleontológicos y humanos, que han permitido
reconstruir la imagen del primer doblamiento
peninsular, muy anterior al mítico diluvio
universal.
La exposici
ón
reúne restos óseos provenientes de animales, en
su mayor parte extintos, recuperados en Ambrona
y Torralba, algunos de los que han sido
restaurados para ser mostrados por primera vez.
Junto a ellos, se presenta una interesante
colección de herramientas de piedra elaboradas,
en su mayor parte en sílex y en cuarcita, por
los homínidos de hace 400.000 años.
Los materiales usados en esta muestra proceden
del Museo Cerralbo (Madrid), Museo Arqueológico
Nacional (Madrid), Museo Nacional de Ciencias
Naturales (Madrid), Museo Numantino (Soria),
Museo de Calaceite (Teruel) y Centro UCM ISCIII
de Evolución y Comportamiento Madrid (Madrid).
El recorrido de la exposición comienza con una
escenografía que recrea el paisaje de la zona
hace 400.000 años. A continuación, se encuentran
dos secciones dedicadas a las primeras
investigaciones en las que se muestran, desde un
punto de vista historiográfico, la trayectoria
de las investigaciones entre 1909 y 1916, con el
Marqués de Cerralbo; y entre 1960-1963 y
1980-1983, bajo la dirección del profesor
Howell.