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El mítico Palacio de la Música
echa el cierre tras 80 años de cine
Ochenta años
después, el Pal acio
de la Música, afamada sala de cine de la capital, cerró sus puertas
definitivamente
ayer. Desaparece así un referente del paisaje y del ocio de la
ciudad. El Palacio de la Música pasa así a engrosar la cada vez más
larga lista de salas históricas madrileñas desaparecidas.
Madrid.-
Son
multitud los madrileños que han vivido en el histórico edificio de
las cercanías de la plaza de Callao esos momentos
inolvidables que sólo el celuloide hace posible, por lo que no
extraña que hayan surgido ya los lamentos por la pérdida de uno de
los emblemas
del ocio ciudadano del último siglo.
Desde la
Asociación Nacional de Amigos de los Teatros de España (AMITE)
califican la noticia de "lamentable" y denuncian que desde que en el
año 2003 el Ayuntamiento retiró la protección de uso cultural a las
salas se inició una ola de cierres que parece no tener fin.
La asociación
se queja de que "Madrid llegó a tener en los últimos 70 años más de
500 salas de cine y hoy no son más de 20". Son multitud los
madrileños que han vivido en el histórico edificio de las cercanías
de la plaza de Callao.
Para frenar
esta sangría, que se ha cobrado ya víctimas tan recordadas como el
Callao, el Capitol o el Avenida, AMITE demanda al Consistorio un
plan especial de protección para estos históricos espacios, hoy
expuestos a los avatares del agitado mercado inmobiliario.
Cines como el
Fuencarral fueron derribados y en su lugar se levanta hoy
un bloque de viviendas, y otros "de gran interés arquitectónico",
como el Carlos III o el Tívoli, afrontan, según AMITE, un destino
similar de modo inminente.
El último en
extinguirse, el Palacio de la Música, fue construido nada menos que
en 1926, obra del arquitecto Secundino Zuazo. El uso que recibirá
ahora el edificio es una incógnita, aunque se especula con que la
Fundación Caja Madrid lo adquiera para convertirlo en auditorio
musical.
La Gran Vía
es el punto de la ciudad donde se hace más llamativo un fenómeno que
está transformando los hábitos de recreo de los vecinos de Madrid.
Si antaño lo
corriente era acudir al centro para ver los últimos estrenos, ahora
que la oferta allí se ha visto notablemente reducida, la alternativa
está en los multicines de los enormes centros comerciales que
proliferan en la periferia. Los tiempos están cambiando.
Fuente:
terra.es
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