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22/01/09

El Museo de Arte Contemporáneo revisa la evolución de la Plaza Mayor

El Museo de Arte Contemporáneo (MAC) presenta "Alberto Corazón. Plaza Mayor y otras obras conceptuales de los años 70", una exposición que aborda la figura de uno de los principales fundadores del arte conceptual español. En la presentación han participado la directora general de Archivos Museos y Bibliotecas, Belén Martínez; la comisaria de la exposición, María Luisa Argila; el profesor Simón Marchán; el director del Museo de Arte Contemporáneo, Eduardo Alaminos, y el propio artista, Alberto Corazón

Madrid.- La muestra reúne algunas de las obras más importantes de la etapa conceptual de Corazón, entre ellas Cortinas "Redor"; Aire, fuego, tierra y agua (1972), pieza recientemente reeditada en forma de libro; Plaza Mayor. Análisis de un espacio (1974), en colaboración con Esther Torrego, Carlos Piera, Simón Marchán y Juan Manuel Bonet, una de las obras más importantes del conceptualismo en España y ejemplo de la vertiente interdisciplinar del artista; Itinerae (1975); Menoría; Elevar/mostrar (1976); Vegetal/Mineral (1976); Mirar/Escuchar (1976), y Señal/signo (1976).

La exposición analiza la etapa conceptual de Alberto Corazón, que se desarrolla entre 1969 y 1979. Estos años coinciden con su vinculación profesional al diseño gráfico y al mundo editorial, en los que también fue un precursor de la renovación, con la creación de la editorial Ciencia Nueva o el grupo editorial Comunicación, donde trabajó como teórico y diseñador gráfico junto con Valeriano Bozal, Alberto Méndez, Miguel García Sánchez o Juan Antonio Méndez.

La trayectoria artística de Alberto Corazón (Madrid, 1942) le sitúa como pionero en las prácticas conceptuales en España, tendencia que abandonaría a partir de 1979. Destaca como uno de los grandes creadores españoles de este momento, con una obra extensa que analiza  las nuevas relaciones entre el arte, el lenguaje, la naturaleza, la política y el objeto, y las nuevas prácticas artísticas que se relacionan con  los medios de comunicación y el arte sociológico.  En estos años, su labor se centró en el desarrollo de los nuevos medios de reproducción mecánica a partir de los repertorios iconográficos de los medios de comunicación de masas.

Primeros pasos

Alberto Corazón dio sus primeros pasos en el mundo artístico en la ya legendaria Librería Abril de la calle Arenal, donde conoció a artistas vinculados con el informalismo, como Saura y Lucio Muñoz, a músicos como Luis de Pablo, o escritores como Celaya o Ferlosio. Estudiante en la antigua Universidad de la calle de San Bernardo, se licenció con una tesina dedica a los ""Sistemas de  Comunicación no verbal" que, como ha señalado Fernando Gómez Aguilera, "adelantaba sus intereses por la teoría de la comunicación", que tanta importancia iba a tener en el campo de las prácticas conceptuales.

Sus viajes por Francia, donde traba amistad con Antonio Saura o José Ortega, miembro de Estampa popular y, sobre todo, por Italia en los 60 y comienzos de los 70, le iban a poner en contacto con las prácticas artísticas más vanguardistas del momento y con los nuevos planteamientos sobre la accesibilidad de la obra artística al público. A partir de ese momento es cuando Alberto Corazón comenzó a plantease la utilización de las imágenes de los medios de comunicación de masas a través de la serigrafía con un planteamiento crítico sobre la realidad circundante basado en los análisis semiológicos y la teoría de la comunicación, así como en la nueva cultura icónica. Su visión interdisciplinar de la práctica artística  le llevaría a desempeñar una prolija labor como diseñador, editor, artista y promotor de iniciativas en esos campos. Junto con Tino Calabuig creó un espacio de referencia en el Madrid de los 60, la galería Redor.

Interés por los procedimientos

El arte conceptual se manifestó a través de una serie de tendencias -Process Art, Arte Povera, Body Art, Land Art, Fluxus, Perfomance Art-, cuyo punto en común residía en que la idea primaba sobre la realización de la obra y donde los procedimientos utilizados por los artistas -notas, bocetos, maquetas, junto con documentos, planos, esquemas o películas- tenía para ellos un interés superior al objeto acabado. La utilización de otras disciplinas en el ámbito de lo artístico como la filosofía, la sociología, la antropología, el psicoanálisis, la política, la lingüística, los medios de comunicación, el diseño, la ecología, la música o los nuevos medios tecnológicos -video, cine, diapositivas, fotografía, fotocopia¬- caracterizó las prácticas artísticas conceptuales frente a otras tendencias artísticas.

La muestra, que permanecerá en la sala del Espacio Dos del Museo de Arte Contemporáneo hasta el próximo 15 de mayo, viene acompañada por un libro que incluye un artículo del crítico Fernando Castro Florez y una cronología exhaustiva sobre la época, además de un texto del profesor Simón Marchán,  compañero de viaje de Alberto Corazón, y autor del primer libro que sobre arte conceptual se escribió en España, "Del arte objetual al arte de concepto (1969-1974)".

 

 

 

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