La
factura de la luz del ayuntamiento se dispara
El incremento de
tarifas eléctricas -aunque se apuntó una subida
del 11,5 por ciento, finalmente se quedó en
torno a los 7 puntos-, unido a la liberalización
del sector que supondrá el fin de las tarifas
reguladas, va a tener un enorme peso sobre la
factura eléctrica del Ayuntamiento. El Gobierno
local se ve obligado por la nueva Ley de
Contratos a modificar su relación con las
suministradoras: tendrá que contratar de nuevo
los servicios, y sospecha que el
cambio
le va a costar al menos un 20 por ciento más que
ahora, según sus primeras estimaciones.
Terra.es
Los datos son
preocupantes: la factura anual por el consumo
eléctrico de las dependencias municipales -las
1.514 oficinas, polideportivos, bibliotecas,
escuelas infantiles y demás edificios del
Ayuntamiento- superó en 2007 los 21,5 millones
de euros. Eso, sin contar lo que pagan por el
alumbrado público.
Pero la subida de
7 puntos, unida a la incertidumbre sobre el
futuro en el sector -nadie sabe qué efecto
tendrá la liberalización del mercado sobre las
tarifas- hacen temerse lo peor a los
responsables del área de Hacienda, que dirige el
concejal Juan Bravo.
El escenario
actual es el que sigue: hasta ahora, las
administraciones públicas licitaban contratos
con las compañías eléctricas. En el caso de
Madrid, se hacía un reparto entre las compañías,
en atención a la ubicación geográfica de las
dependencias.
El Gobierno local
de Madrid mantiene con las compañías eléctricas
un convenio de compensación: se compara lo que
el Ayuntamiento tiene que pagar por consumo y lo
que deben abonar en impuestos y tasas las
compañías. La diferencia entre ambas cifras es
lo que se ha de abonar. El Ayuntamiento paga una
cantidad fija al mes en función de los consumos
del año anterior, y al final de año, se incluye
una 'factura 13', de regularización, que
compensa lo que falta por pagar, 'que suele ser
mucho'.
De hecho, los
consumos se incrementan todos los años, por
distintas razones como el aumento de los
horarios de apertura de centros municipales o
los nuevos equipamientos que se abren cada
ejercicio. De hecho, la factura regularizadora
de 2007, con respecto a 2006, supuso un
incremento del 133,7 por ciento, debida tanto al
incremento de consumo como a la subida
tarifaria.
Pero la situación
ahora es de enorme incertidumbre: a la subida
planteada, se suma la reivindicación histórica
de las compañías, que reclaman por el
mantenimiento, a lo largo de los años, de una
tarifa 'política' y no real. Eso hace sospechar
a los responsables de la Hacienda local que el
incremento, a final de este año, puede ir más
allá del que ya está aprobado.
A ello se suma
otra incertidumbre: qué pasará con la
liberalización de tarifas, que comenzó a
aplicarse para la alta tensión a partir del 1 de
julio, y para la baja lo hará desde el 1 de
enero de 2009. Para adaptarse a esta novedad, el
Ayuntamiento habrá de licitar, para el 1 de
septiembre, nuevos contratos de suministro en
alta y baja tensión. Podían hacerlo sólo en alta
-que es la que se ha liberalizado primero, en
julio- pero prefieren hacer las dos a la vez
para que el 'paquete' sea más atractivo a las
empresas comercializadoras de electricidad y así
conseguir mejores precios.
La nueva Ley de
Contratos indica que, en lugar de establecer
contratos para cada consumo, ahora hay que
establecer un acuerdo marco con un único
empresario, que fije las condiciones a las que
habrán de ajustarse los demás contratos que se
realicen.
El Ayuntamiento
intentará conseguir los mejores precios, o
acudir a la llamada 'tarifa de último recurso'
-precios máximos que establecerá la
Administración para determinados consumidores-.
Pero es consciente de que, en cualquiera de los
casos, es muy probable que 'perdamos con
respecto a la situación actual'. De hecho,
recuerdan que el suministro de último recurso no
se ha definido para alta tensión, y 'muy
probablemente no se definirá, y se optará por
dar los mismos precios que las actuales tarifas
de baja tensión, que son un 30 por ciento más
que las actuales de alta tensión', explican.
Entre septiembre
de 2008 y diciembre de 2009, el consumo previsto
será de 152,3 millones de kilowatios/hora en
alta tensión, y 149,1 millones en baja tensión.
El consumo en el conjunto del año 2007 -166,5
millones de kilowatios/hora- supuso el pago de
21,5 millones de euros. Esto, hablando sólo de
la factura por la luz que se gasta en las
dependencias municipales, sin contar el
alumbrado público.
En el año 2008,
con una previsión de 196,8 millones de
kilowatios/hora de consumo, se espera pagar unos
27 millones de euros -un 25 por ciento de
incremento sobre el año anterior-. Eso, sin
incluir la subida de en torno al 7 por ciento
planteada. El escenario previsto para el nuevo
periodo a licitar -septiembre de 2008 a
diciembre de 2009- podría suponer un importe
total de casi 50 millones de euros.