Fuente: Diario de Alcalá

27 de julio de 2008

Para disfrutar de la fiesta en silencio

¡Shhhhhh! En esta onomatopeya se puede resumir la consigna de ‘Mimos contra el ruido’, el programa que desde anoche se pone en práctica en los locales nocturnos del Casco Histórico. Y no es que le harán una caricia para que guarde silencio, sino que esos artistas del gesto, discípulos de Marcel Marceau, recorrerán las puertas de los bares para recordarle que hay vecinos que quieren dormir mientras otros se divierten.

Madrid.- La iniciativa de la Asociación de Hosteleros Ocio y Noche de Alcalá (Ahosal) ya se ha desarrollado con éxito en Madrid y ahora llega a la ciudad para intentar conseguir un equilibrio entre la diversión nocturna y el descanso vecinal, en una zona con tanta marcha como el Centro. Serán cuatro parejas de mimos las que tendrán la misión de lograr que los jóvenes entren y salgan de los garitos en un respetuoso silencio.

“La idea surgió hace un año y medio en el Casco Histórico de Madrid, y como tuvo muy buenos resultados, tomamos nota y pedimos consejo para trasladarlos también aquí", cuenta Miguel Ángel Castilla, vocal de la asociación y dueño de uno de los locales involucrados, durante la presentación de la propuesta que tiene el apoyo de la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento.

Antes, durante y después de la rueda de prensa, una de las parejas de mimos demuestra por adelantado su habilidad para lograr el propósito para el que ha sido contratada. Con gracia, complicidad, sutileza y, cómo no, gestualidad, piden a los presentes que bajen el volumen de las voces mientras, por ejemplo, hacen que acunan un bebé y señalan el piso que está arriba del bar La Botellita, sitio donde se presentó el programa.

“Desde el lugar que ocupamos, la intención es transmitir a los jóvenes que hay que respetar a quienes descansan, valores que también tienen que llegar desde sus propias casas y las instituciones educativas", señala Castilla. “El mensaje que queremos dar es que se puede pasarlo bien, fenomenal, sin molestar a las familias y los niños que pueden estar durmiendo en la zona de los locales”, agrega. “Es una iniciativa muy atractiva, divertida, e intenta educar a quienes disfrutan de la noche en un clima de convivencia entre la diversión y el descanso”, completa Marta Viñuelas, edil de Turismo.

Entre las 22 y las 3 horas estarán las parejas de mimos recorriendo los portales de los bares, en principio durante el verano, aunque si la idea tiene buena acogida se extenderá en el tiempo. “Tendrán instrumentos musicales de mentira para hacer que tocan pero sin emitir sonido, con el objetivo de remarcar el propósito del programa”, profundiza Miguel Ángel, a quien la idea de los payasos le ha gustado desde un primer momento.

Y lo mismo les sucede a los propios protagonistas con los rostros pintados de blanco que, se autoconceden una mínima tregua en su silenciosa misión y declaran: “Tampoco es necesario un silencio radical pero sí bajar el volumen de las voces, y como es algo que tiene sentido y se pide de una forma distinta y original, estamos seguros que los jóvenes colaborarán y el vecindario lo notará”. Y otra vez ¡shhhh!

 

 

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