El que fuera ministro de Espartero, O’Donnell y Sagasta y
uno de los consejeros favoritos de las reinas Isabel II y María
Cristina, da nombre hoy a una de las zonas clásicas de la marcha
nocturna madrileña.
Delimitada por las calles Barceló,
San Bernardo y la plaza de Colón y con la plaza de Santa Bárbara
como centro neurálgico, Alonso Martínez es un área donde conviven
todo tipo de bares, desde los destinados a la gente guapa, donde no
se puede entrar con zapatillas deportivas, hasta locales llenos de
‘malotes’ con mucha cerveza y música dura.
Es
fácil, pues, encontrar bares elegantes junto a locales alternativos,
abarrotados de gente de toda condición, sin que nadie se sienta
fuera de lugar. Tapas, chupitos, minis y copas corren por igual por
las barras de Alonso Martínez, donde, por encima de todo, predomina
el buen rollo y la simpatía.